Cómo gestionar correctamente una cartera de fondos de inversión

A la hora de sacarle el máximo partido a una cartera de fondos debemos tener en cuenta diversos aspectos que nos ayudarán a obtener los resultados que esperamos de nuestras inversiones.

1. Defina correctamente qué espera de su cartera de fondos.
 Para estar cómodos con nuestra cartera, debemos definir correctamente qué tipo de inversor somos y qué expectativas tenemos con nuestra inversión. Para ello, lo primero es tener claro nuestro horizonte temporal, es decir, si estamos invirtiendo dinero que vamos a necesitar en el corto plazo o más bien estamos invirtiendo ahorros que no vamos a necesitar en los próximos años.  Este dato es importante a la hora de planificar nuestras inversiones y debemos tenerlo muy en cuenta.
Además, debemos saber hasta qué punto nuestro corazón puede permitirse sufrir los vaivenes del mercado. Cada inversión conlleva un grado de volatilidad que debemos conocer. Y aunque siempre se ha dicho que a mayor volatilidad mayor rentabilidad, eso no siempre es así, y podemos encontrar productos muy rentables con tasas de volatilidad relativamente bajas que nos harán vivir mas cómodos y obtener los resultados que esperamos de nuestra cartera.
Con estos datos en la mano, horizonte temporal y grado de volatilidad que podemos asumir, estaremos en disposición de elegir los fondos en los que debemos invertir y, por lo tanto, de comenzar a buscar entre los más de 16.000 que se comercializan en España los que se adecuen a nuestras necesidades.

2. No se crea todo lo que digan los comercializadores del fondo.Las gestoras de fondos y comercializadores de los mismos le dirán muchas cosas acerca de sus productos para que usted los compre. Les pondrán nombres atractivos y que estén de moda y amplificarán las ventajas y parabienes de sus fondos frente  a la competencia. A nosotros debería darnos igual si un fondo es de una gestora u otra, o si tiene este u otro nombre, lo que debe importarnos es que cumpla con lo que necesitamos de él, que nos ofrezca el binomio rentabilidad/volatilidad que esperamos y que podamos por lo tanto estar muchos años invertidos en él obteniendo los resultados que esperamos.
3. Mas allá de nombres y filosofías, un fondo es, al fin y al cabo, una cartera de activos en los que usted invierte. 
 Tengamos en cuenta que más allá de los nombre y gestoras más o menos conocidas, un fondo de inversión se compone básicamente de una cartera de activos en los que usted invierte. Esa cartera de activos es lo que debemos conocer en profundidad para tomar la decisión de invertir nuestro dinero en ella o no: debemos estudiar pues  su composición, sus características, el riesgo que conlleva, y cuál es la rotación que realiza el gestor de esa cartera de activos.
Si estamos hablando de un fondo de renta fija deberemos conocer el tipo de bonos que el gestor compra, el vencimiento de los mismos, y la rentabilidad y el grado de riesgo que está asumiendo para obtenerla. Lejos de lo que comúnmente se dice, los fondos de renta fija no son siempre seguros y también podemos perder dinero con ellos si no elegimos bien.
Si por el contrario estamos ante un fondo de renta variable, deberemos conocer en profundidad su distribución geográfica, las divisas en las que invierte y más allá, las características de cada empresa en las que estamos invertidos, sus ventas, distribución de las mismas, crecimiento esperado, generación de beneficios, posición en el mercado etc…, un trabajo que debemos hacer a través del análisis de sus ratios financieros. Además, debemos saber a qué precio el gestor está realizando sus compras, es decir, si compra barato o caro.
3. Analice  los fondos en los que invierte analizando su cartera de activos.
Por lo tanto, el punto clave de la inversión en fondos, muchas veces olvidado, es el análisis frío, independiente, libre de todo sesgo y en profundidad de la cartera de activos en la que estamos invirtiendo. Al fin y al cabo, queremos invertir en buenas empresas compradas a precios bajos si de renta variable hablamos o en bonos de alta calidad que no nos den sorpresas en el caso de la renta fija.
Este análisis debemos realizarlo atendiendo a los ratios financieros de las empresas que componen el portfolio, un análisis que debe responder a estas cuestiones: ¿qué retornos medios sobre el capital empleado tiene la cartera de acciones que estoy comprando? ¿son empresas endeudadas o no? ¿tienen potencial de crecimiento en ventas en sus mercados? y sobre todo ¿A qué precio las estoy comprando?
Haciendo este análisis evitaremos dejarnos llevar por rentabilidades pasadas, por publicidad o campañas de marketing e iremos a lo que realmente importa, crear a través de nuestros fondos un portfolio de alta calidad cuyo comportamiento en términos de volatilidad y rentabilidad se adapte a nuestra forma de  ser y a nuestros deseos y expectativas. Ahí está nuestro beneficio, nuestra tranquilidad y el camino del trabajo bien hecho, y ahí debemos poner todo nuestro empeño.